Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl salón norte, ahora transformado en un palacio de luces y música, vibraba con risas, brindis y aplausos. Las mesas rebosaban de flores blancas y rosas delicadas; candelabros de cristal dejaban caer destellos dorados sobre las copas de champaña. La orquesta comenzaba a tocar un vals dulce, envolviendo a todos en una atmósfera de ensueño, como si el tiempo se hubiera detenido







