C77: Yo jamás podría odiarte.
—¿Qué… acabas de decir? —cuestionó Roger, pestañeando reiteradamente.
—¡Ah! —Taylor se percató de que no había seguido el orden correcto y no asimiló lo que el CEO le había dicho recientemente.
«¡Tonta! ¡Primero tienes que confesarle que eres mujer! ¡Los hombres no se embarazan!», se regañó a sí misma.
—¿Estás embarazada? —repitió él, procurando digerirlo.
—¡No pienses que soy extraña! —exclamó, en lo que empezó a tartamudear y a enredarse con sus palabras—. N-No estoy mintiendo, b-bueno tal