C95: Ya no puede hacerte daño.
Luego de recibir la llamada de Roger, la policía se encaminó a la ubicación que éste les había enviado. Aunque la policía le advirtió que esperara noticias, el CEO no pretendía quedarse en su casa de brazos cruzados. Por lo tanto, se dirigió al sitio por su cuenta.
Los oficiales fueron al lugar junto con un par de ambulancias en caso de que hubiera heridos y, en cuanto llegaron, rodearon la bodega y analizaron lo que estaba ocurriendo en cuestión de minutos. Un rato después, llegó Roger, quien