C7: Soy su secretario, no su sirviente.
A primera hora de la mañana, Taylor subía al octavo piso a través del elevador. Al llegar, vio a Josh terminando una llamada.
—Oh, Taylor —pronunció, guardando el móvil en el bolsillo delantero de su camisa y aproximándose a él.
—Creí que no vendrías hoy —asumió el joven.
—¿Porqué no habría de hacerlo? Ah, ¿lo dices por lo de ayer? —cuestionó, a lo que Taylor asintió con la cabeza—. No me quedé mucho tiempo —se encogió de hombros.
—Supongo que eres más responsable de lo que pareces —opinó Ta