¿Qué debía hacer?
La pregunta se repetía una y otra vez en su cabeza. Ansiaba hallar una solución, un camino que no la llevara a hacer cosas de las que después se arrepentiría.
¿Y si hablaba con su abuelo? ¿Si le decía la verdad y le imploraba que le tendiera una mano? Era cierto que Nathaniel lo adoraba, pero no podía predecir cuál sería su reacción una vez que se enterara de que su nieto no era el hombre que le hicieron creer todos esos años.
¿Y si elegía huir y le pedía auxilio a Maximilia