375. EL ENCUENTRO CON EL CAPITÁN MILLER
Camelia guardó silencio al escuchar aquellos comentarios, asimilando que tenían razón. Sin embargo, le era más cómodo encargarse personalmente del cuidado de los niños. Siempre le parecía que las auxiliares no lograban hacerlo con la misma eficacia que ella. Ariel, atento, la tomó del brazo, y juntos salieron rumbo al lugar.
Quedaron asombrados al llegar y observar todo lo que el capitán Miller había logrado en el mes que ellos habían estado ausentes. El edificio había sido remodelado y pinta