Ariel Rhys se detiene al ver cómo Camelia levanta la cabeza y lo mira asombrada, con un atisbo de sonrisa en sus labios. No cabe duda de que, aunque ella no sea consciente de ello, ha empezado a sentir algo por él, a importarle. Y eso lo llena de alegría. Prefiere hacer como si no hubiera notado nada y continúa explicando todo con profesionalismo.
—No obstante, no voy a negar que salía con Eleonora a todas partes en las que debía llevar una acompañante. Pero nuestra relación se limitaba a eso,