Mundo ficciónIniciar sesiónAriel miró a su madre desconcertado, luego a Camelia, que bajó la mirada cada vez más confundida y sin esperanzas. El anciano abogado Oviedo, aunque estaba retirado y había delegado casi todo en Oliver, toma la palabra. El señor Rhys lo había llamado por la mañana para que juntos arreglaran todos los permisos rápidamente. Aclara que si Mailen consintiera en firmar el divorcio de mutuo acuerdo, este sería efectivo de inmediato. Per







