Santiago, que hace evidente su molestia, mira a Gregory de forma diferente. Quizás un poco retador, mientras a Lorena ni siquiera le dedica una mirada, después de haberle mentido con descaro, y permitir que lo estuvieran haciendo sentir como un completo imbécil.
—No sabía. Pero espero que se interesen más por comprar las prendas, por su calidad y belleza, y no simplemente por haber tenido una relación en el pasado con mi novia.
—¡Por supuesto! —Contesta, Gregory. —Además, es algo del p