Mariano, que desde que había pasado la noche en casa de Macarena, no podía dejar de pensarla y en la actitud que él percibió de ella hacia Rupert, se sentía celoso, y confundido. Siempre fue un hombre mujeriego, que no se interesaba por una mujer como se ha interesado en Macarena, y ni siquiera entendía por qué. Un romance fugaz, era lo que habían vivido. Solo sexo del bueno, debí admitir, pero seguía siendo una mujer impredecible, más terca que cualquiera que conociera, con un carácter de los