Él era una pieza suelta.
El teléfono de Carlo suena. Al ver de quién se trata, contrae su mandíbula y aprieta sus puños.
—¡Habla! — exclama saliendo de la habitación.
—Lamento profundamente la muerte de Patricio y de tu hija. Sé que los eventos me juzgan como el villano, pero traté de mantener a salvo al muchacho, por eso evité al máximo que saliera del castillo—. La noticia sobre el accidente aéreo en el que viajaba el heredero de la familia Reimann y su esposa se filtró.
Carlo pudo detener la publicación de su hall