—Voy a pedir unos pasabocas para comer, espéreme unos minutos —menciona Sarah intentando levantarse del sofá.
—Quédate quieta, yo voy, pero te pediré una ensalada de frutas, comida saludable para los peques —manifiesta el Uruguayo, a Sarah le parece muy tierno que se preocupen, pero ya tiene con Lukas, que no quiere que se mueva para que ahora ellos estén con la misma actitud.
—Por hoy me voy a dejar consentir y les voy a hacer caso, pero recuerden que no soy una porcelana —les dice dejándoles