Una semana después.
La sala de juntas de la Torre de los Garras de Plata estaba en el piso 80, por encima de la capa de smog y lluvia de Cold Harbor. Las paredes eran de cristal blindado, ofreciendo una vista panorámica de una ciudad que parecía tranquila, pero que en realidad estaba conteniendo la respiración.
Cuatro figuras estaban sentadas alrededor de una mesa de caoba negra. No había comida. Solo botellas de agua y dossiers de inteligencia.
El ambiente era irrespirable.
Marcus Hale (Garras