CAPITULO 55
El forcejeo entre las dos lobas fue intenso, lo único que buscaba Alexandra en este momento era defender su vida.
Esmeralda estaba cegada por la rabia y por los celos, por años de tener que estar, bajo la sombra de Alexandra y de sentirse inferior a ella.
La envidia había carcomido todo por completo su cabeza, lo único que ella buscaba en ese momento era acabar con aquello que siempre le había causado sufrimiento.
Alexandra sacó todas las fuerzas de su corazón de Alfa, empujó a Esme