Él
Siento su cuerpo acurrucado en mi regazo, por fin ella es mía, su mente, su cuerpo me pertenece y es que nadie más había estado con ella.
Es un extraño sentimiento en mi pecho en donde puedo sentir que ella me pertenece y esa gratificación es alucinante. Recorro con mis dedos su espalda y la atraigo hacia mí, se siente tan bien, incluso puedo oler mi aroma en su piel.
Me siento hasta este punto como alguien feliz, un extraño revoloteo en mi pecho, una tranquilidad que hace muchísimo tiemp