Ismael por unos momentos se imaginó su vida en el futuro, una imagen de la hermosa Griselda y a su bello bebé en sus brazos se le vino a la mente. Ella lo mecía mientras le acariciaba los cabellos y le hablaba dulcemente a su hijo. El CEO se sentía inmensamente dichoso al tenerlos con él.
— ¡Por supuesto que estoy preparado para formar mi propio hogar, lo que es más, lo deseo enormemente! ¡No veo la hora de casarme con Griselda y esperar a que llegue nuestro bebé, y para eso tú vas a ayudar