El CEO Montana le recordaba la pelea que había tenido con su cuñada a Ismael para molestarlo.
— No me recuerdes a ese ruso roba hermanas, si no fuera por mis sobrinos que lo defienden con capa y espada, ya lo habría echado de los Estados Unidos. No lo soporto ni un poco, ese aire de arrogancia que tiene me enferma.
— No lo echas por qué número uno, es muy poderoso y tiene importantes contactos, número dos, por qué te sientes culpable por haber alejado a los trillizos de él por tanto tiemp