Una embarazada sensible.
Griselda no respondió de inmediato, ella que venía de muy buen humor a buscar a su esposo ahora su ánimo no estaba del todo bien.
— No lo sé, no tengo ánimos de nada. El buen humor que tenía ya no está, creo que voy a ir a ver a mi padre, o quizás visite a Isabella, quiero tomar un poco de aire.
La pelirroja embarazada bebía un poco de agua mientras respondía.
— Lo que quieres es alejarte de mi por como te sentiste con el asunto de esa mujer, ¿Cierto?
— No, yo... Solo quiero olvidar