El amor de Ismael Rossi.
Griselda sentía que estaba viviendo una pesadilla. Quería irse y llorar pero no delante de ellos.
El CEO tenía una mano en la cintura y la otra se la pasaba por el cabello. Es que esto no le podía estar pasando, ya habían vivido cosas muy fuertes y pudieron salir adelante, no iba a permitir que una mujer sin moral viniera a destruir su matrimonio.
— Griselda, ya Camilla te está dando una exploración, no soy su amante ni he hecho nada inapropiado. Sé que lo que viste te dice que estamos te