Papá, yo sí te perdono.
Los ojitos del niño enfermo se aguaron, como todo pequeño quería poder tener el amor de sus padres, y también tenerlos a los dos juntos en casa.
— Mamá, papá puede quedarse a cuidarnos mientras tú vas a trabajar al restaurante, puede ayudarnos con las tareas. Puede cambiar los bombillos cuando se fundan y contratar al jardinero, y... hacer lo que hacen los papás, regañar a los niños y ponerles límites para que no coman tantas golosinas. ¿Cierto papá? Di que si para que mamá te lleve con no