Los trillizos adoran a su padre.
Pietro estaba enfadado, había sido humillado y ferozmente golpeado por el abogado. Siendo un mafioso tan orgulloso no se podía permitir perder así ni que sus hombres lo vieran derrotado.
— Te conozco muy bien Pietro. Estás pensando en tomar venganza contra el abogado, ¿Cierto? El ya te venció de forma limpia y legal. Tendrás que dejar ir a la chica oriental.
— ¿Y perder todo lo que pagué por ella? Por supuesto que no. Ella me pertenece, y si no es para mí, tampoco será para él.
— ¡Dej