La familia de Adriano lo protegerá.
En la mafia las cosas eran así, la venganza y las cuentas pendientes se cobraban con sangre, con la vida de por medio.
— Voy a llevarle un poco de comida a Fiorela, tampoco es que la quiera matar de hambre antes de la boda. ¿Crees que el abogado acepte llevar mi caso? Parece muy arrogante y engreído.
— Aunque lo sea Pietro. Son demasiados millones de dólares los que le estamos ofreciendo, tienen que tentarlo, ¿No lo crees así? — El señor Ribak le respondía a su hijo.
— Claro, no hay quie