El placer más hermoso.
Isabella miraba fijamente a los ojos a Sergey, él estaba haciendo justo lo mismo, se había perdido en el bello rostro de la hermosa chef.
— ¿No vas a responder? ¡Lo sabía, ni siquiera tu tienes idea del por qué haces esto! Me tenías a tus pies y no me valoraste, ahora que estoy lejos de tu alcance me quieres de vuelta, ¿Pero sabes qué? Es muy tarde para eso, lo que una vez te dí jamás te lo voy a volver a entregar, no soy una mujer con la que puedas volver a jugar, quédate con tu fría form