El amor de Sergey por su familia.
Isaías Rossi se acercó a abrazar a su hija, sabía que estaba a punto de derrumbarse, había visto al CEO ruso en muy mal estado y eso era un golpe duro para ella.
— ¿Mamá, estás bien? ¿Papá sigue vivo? Dinos la verdad mamá. — El pequeño Alexander preguntaba a su madre.
— Alexander, tú padre sigo vivo. El dijo que peleará y saldrá adelante con su salud. Ahora vamos a casa, tengo que darme una ducha rápida y cambiarme de ropa. Ustedes se quedarán al cuidado de la niñera y serán buenos y paci