Al día siguiente, cuando me desperté y me levanté de la cama, lo primero que hice fue, acercarme al dormitorio de mi hijo para ver como dormía en su cunita, fijandome en su suave y dulce rostro ya que lo que me dijo Carla tenía que darle toda la razón, mi hijo era como una gota de agua de Duncan. Después me fui al cuarto de baño para darme una ducha caliente, mientras sin querer las lágrimas me caían por mi rostro al pensar en el hombre del cual estaba completamente enamorada, después de la duc