Los días que siguieron, tanto Donovan, cómo Domenico, intentaban ver a Serena, pero el CEO Sergey, no dejaba espacio para que se pudieran colar.
— ¡Que buen lío me he ganado, desde que Serena, está en el hospital no he podido verla, ya son casi dos semanas, esto no puede seguir así, tengo que hablar con ella!
— Doménico, aún cuando el señor Ivanov, no te permitiera ver a su hija, es ella misma quien no quiere verte. Fuiste muy impulsivo en la fiesta, y precisamente era el cumpleaños de l