Un pequeño diablillo.
El astuto niño corrió con sus cortas piernitas hacia su abuelo paterno y se escondió detrás de las largas piernas del mafioso.
— ¡Abuelo, ayúdame, el tío Emill, se ha descontrolado y quiere venir a por mi, defiéndeme abuelo, el tío parece un perro rabioso!
El niño provoca aun más al actual jefe de la mafia mexicana, parecía que lo traía en la sangre, hacia lo mismo que su padre cuando era un niño y molestaba a su hermano mayor.
— ¡No lo defiendas papá, ese niño necesita una lección, de