Un apasionado esposo.
En Inglaterra unos puños se cerraban con rabia, un invitado grababa discretamente la boda haciéndole llegar las.imagenes en vivo a Charles Johnson.
— ¡Te enamoraste... Te enamoraste de tu maldito esposo, Domenica! ¿Y yo qué? Estuvimos juntos por mucho más tiempo de lo que tienes con ese imbécil de Volkov, ¿Es que a mí no me amabas, o solo es porque es muy poderoso y billonario?
Los ojos de Charles estaban rojos, pensó que podía recuperar a su novia, que ella lo esperaría, y que si esa b