Mal enseñando a un pequeño demonio.
El rostro apuesto del abuelo, seguía inexpresivo, pero tenía su azul mirada entrecerrada y fija en el pequeño bodoque.
— ¿Qué dices Leo? Quién te enseñó esa mala palabra fue tu abuelo Sergey, ¿Cierto? Qué bueno que se lo cuentas a tu otro abuelo, ya lo hablaré yo con él.
— ¡Leonardo Volkov Montana, qué demonios contigo, yo ni siquiera sabía que podías repetir las palabras, y de todo lo que he dicho, aprendes lo que no debes! ¿Qué se supone que haga? No era mi intención que aprendieras a