La primera prueba del matrimonio Volkov.
La bella pero furiosa mirada de la jóven Montana, iba de su esposo, a la mujer que había dicho no significaba nada para él.
— ¿Me preguntas qué hago aquí? ¡Mejor dime, Lenin, ¿Qué demonios haces tú aquí? Es apenas nuestro primer día de casados y ya has venido a buscar a tu amante, la que dijiste que habías enviado fuera del país!
El pecho de la bella castaña subía y bajaba algo agitado. A decir verdad no daba crédito a lo que sus ojos veían.
— No es lo que piensas, no he venido aquí e