El regalo llega a Italia.
— ¡No, no me hagan nada, déjenme ir, no pueden lastimarme! ¡Aunque este bebé no sea tuyo, Lenin, no puedes actuar como un matón!
— Señor Volkov, ¿Está seguro de su petición? La paciente aún no se recupera del intento de suicidio?!Además sigue embarazada.
— Dije que la seden y preparen la ambulancia aérea para salir del país, ¿Va a desobedecer mis órdenes?
— No... De ninguna manera, se hará como dice.
— ¡No, ayúdeme doctor, no permita que me lleven, este hombre se ha vuelto loco, qui