El silencio se apoderó de la sala.
Nadie podía apartar la vista de la fotografía.
Arthur Valença.
Richard Morgan.
Michael Carter.
Jonathan Reed.
Los cuatro estaban uno al lado del otro.
Sonriendo para la cámara.
Como viejos amigos.
Como socios.
Como hombres que compartían un secreto.
Y ahora uno de ellos era acusado de asesinato.
—Esto es una trampa.
dijo Gabriel.
Su voz sonó fría.
Controlada.
Pero Helena lo percibió.
Estaba afectado.
Mucho más de lo que quería demostrar.
Katherine se acercó a