Cuando mi amiga Sandra y su marido se marcharon, me levanté de la silla y acerque mi cara a la de Mario, bese sus labios y acaricie su mejilla, mientras las lágrimas rodaban por mis mejillas
— Te amo, por favor si me estás escuchando te necesito Mario, y tu hija tambien, por favor despierta mi amor, te prometo que nos iremos contigo a vivir, te amo mi amor, por favor cariño, no me dejes, no podría soportar estar sin ti — le dije, volviendo a besarle sus carnosos y bonitos labios,
Durante dos dí