Una mañana estábamos Gina y yo dando un paseo por el patio cuando se acercó a nosotras una de las agentes, dirigiéndose a mi
— Jones, tu abogado está aquí, quiere hablar contigo, acompáñame — me dijo
Me fui con ella hasta unas salas que había al otro lado de los pabellones, entramos las dos, saludandome mi abogado, sentandonos los dos en las sillas
— ¿Cómo estás Sofia? – me pregunto mi abogado
— Bien ¿se sabe algo ya? dígame algo por favor, aquí me estoy volviendo loca pensando en mi pequeña —