A la mañana siguiente cuando me desperté, hice lo que hacía todos los días, pero esta vez con más prisas, sin entretenerme en sentarme a tomarme mi taza de café, una vez que me vesti, cogi mi bolso marchandome de la casa de mi amiga hacia la calle, dando un pequeño paseo hasta que pare a un taxi subiéndome a él, diciéndole al chofer que me llevara al hospital. Una vez allí, subí a uno de los ascensores hasta la planta donde estaba mi hermana, entrando seguidamente en la sala donde mi hermana es