25| Larga compañía.
Adrián emprendió su camino hacia la clínica para ver a su hermana Evaluna. Francisco se ofreció rotundamente a conducir, y Adrián lo miró sentándose en el asiento del copiloto con la maleta sobre las piernas. Observó al hombre, era serio, con la mirada firme. Se aclaró la garganta.
— ¿Por cuánto tiempo va a durar esto? — le preguntó a Francisco. El policía no contestó A lo largo del minuto.
— mientras atrapamos a la persona que quiso matarlo — Adrián pensó que eso es contraproducente para su