24| Ayuda extra.
Ismael se sentó en la silla frente a la cama de Hanna. Hacía unos 20 o 30 días que no se veían y Hanna notó que estaba un poco más ancho.
— ¿Tus clases de artes marciales van bien? Supongo — le preguntó ella. El joven se encogió de hombros.
— Se llama artes marciales mixtas y sí, van muy bien, pero no vine aquí a hablar de mí. Necesito que me cuentes qué es lo que está pasando, ¿por qué tu esposo ahora es musculoso?
Hannah se encogió de hombros y se acostó en la cama mirando hacia el techo.