Una Alianza y un polvo.
Al salir de la mansión Romanov, Yuri, tomó su celular para llamar a Irina.
Después de un par de tonos ella le respondió molesta.
— ¿Qué pasa Yuri? Estoy en un evento intentando firmar un contrato para modelar en Japón, Rodrigo me ha cerrado todas las puestas aquí en Rusia, los Estados Unidos, y en Italia. Y tú solo llamas para molestar.
La mujer estaba de muy mal humor, y no era para menos, se había quedado sin su fabulosa carrera de la noche a la mañana. Muchas marcas prestigiosas la