Rodrigo pone en su lugar a su madre.
Sara apenas podía ocultar su cara de enojo. No toleraba que su suegro tuviera tanta preferencia por Katherina.
— Bueno, en estos momentos soy la doctora Svetlana, y vengo yo a revisarlo a usted, así que me gustaría que todos salieran de la habitación para hacer mi trabajo.
— Pero que grosera, estamos aquí para acompañar a mi suegro, queremos quedarnos a ver cómo es revisado. Podría haber alguna negligencia y no darnos cuenta.
Sara refutó de inmediato la órden de Katherina. A decir verdad l