Katherina, quien te hizo daño lo ha pagado.
La noche cayó sobre Moscú con un silencio inquietante.
Se podia sentir en el ambiente que la tormenta estaba por llegar. Los que no estaban involucrados en la complicación del embarazo de la cirujana, agradecían no estar bajo la lupa del poderoso magnate.
En la última planta del exclusivo hospital, el consejo directivo observaba en absoluto silencio al hombre que presidía la mesa.
Ellos eran los que movían los hilos en el lugar, pero en comparación al empresario, ellos eran solamente un