El CEO se entera de quienes son los enemigos.
El silencio del área VIP era asfixiante.
Rodrigo Ivanov permanecía inmóvil frente al cristal que separaba la habitación de terapia intensiva del pasillo.
Al otro lado, Katherina seguía sedada, conectada a monitores que vigilaban tanto su corazón como el de su hijo.
El médico le había repetido una y otra vez que el bebé estaba vivo, pero que el estrés sufrido había provocado una complicación seria en el embarazo.
Aquello no era un accidente.
Él lo sentía. Su instinto se lo decía.Y cu