El reino de un rey.
Durante los mismos seis meses en los que Yuri Romanov, era sometido a un entrenamiento brutal que pretendía convertirlo en heredero de la mafia rusa, y lo estaba logrando.
Rodrigo Ivanov había librado sus propias batallas.
Solo que las suyas no se libraban en gimnasios, campos de tiro ni habitaciones de interrogatorio.
Se libraban en oficinas de cristal, salas de juntas, restaurantes privados y despachos donde una sola firma podía mover millones de dólares.
Rodrigo no necesitaba un ej