El cumpleaños del heredero Rodríguez.
Dos meses habían pasado desde el nacimiento de Eliester Ivanov Svetlana.
El pequeño ya sonreía con facilidad, seguía con la mirada a sus padres y encontraba una paz especial cuando Rodrigo lo cargaba en brazos.
El CEO, aunque seguía siendo un hombre serio y reservado, había aprendido a equilibrar las reuniones de negocios con los biberones, las noches en vela y las siestas improvisadas junto a su hijo.
Ese fin de semana, la familia Ivanov acudió al esperado primer cumpleaños de Alejand