La familia se reune.
La celebración del primer cumpleaños de Alejandro Rodríguez, continuaba en todo su esplendor.
Los niños corrían entre los jardínes, los músicos amenizaban la tarde con elegantes melodías y los invitados conversaban mientras los meseros recorrían el lugar con bandejas de bocadillos y finas bebidas.
Alejandro, vestido con un pequeño traje azul marino y un moño dorado, iba de un lado a otro riendo sin parar, perseguido por varios animadores que hacían malabares y enormes burbujas de jabón.