Pasó ya una semana desde que volvimos a casa, Mark se iba todos los días a su empresa a trabajar y yo me quedaba en mi casa, descansando, dándome un baño en la piscina mientras me terminaba de recuperar. Pero un día que estaba tomando el sol en el jardín, entró Anita con la cara desencajada.
—- Bianca, la ex novia de Mark está aquí y quiere hablar contigo —- me dijo.
—- Está bien Anita tranquila, hazla pasar — respondi tranquilamente.
Estaba sentada en la hamaca con mis gafas de sol puestas cu