Aquel hombre se sentó a una lado de la cama sin dejar a ninguno de los dos de mirarnos, algo sentí dentro de mí que veía como acercaba sus labios a los míos, pero no lo rechace, fue un beso inocente, pero lleno de amor.
—- ¿Quién eres realmente?¿porque siento cosas contigo que no siento con Tomas? —- le pregunté.
—- Bianca mi amor, tu y yo estamos casados, pero no entiendo porque no te acuerdas de mi y sin embargo si te acuerdas de mi socio — me dijo.
De pronto se abrió la puerta de la habitaci