Tres días después de la operación, el médico entró en la habitación llevando unos documentos en su mano, se acercó a la silla donde yo estaba sentándose a un lado de la cama mientras me miraba.a mi y a Tomas que estaba en ese momento conmigo.
—- Señora Lombardo, le traigo el alta, pero necesitaría que cuando usted vuelva a su ciudad, le siga el tratamiento su médico —- me dijo
—- No se preocupe doctor, yo me encargaré de que vaya y hable con su médico, además nos vamos en el jet de mi empresa,