Dos días más en la clínica y yo iba mejorando, pero cada vez que le hacen una ecografia a mi bebe, no me gustaba nada como el médico movió la cabeza aunque nunca me decía nada.Las dos mujeres que decían ser mis amigas me visitaban asiduamente, el hombre que según él, era mi esposo siempre que abrian la puerta de la habitación, lo veía enfrente de la puerta sentado en la misma silla de la sala, con ojeras, más delgado, teniendo la cabeza hacia abajo mirando al suelo y los dedos cruzados como si