Esa noche, Brihana estaba en la mansión Cartier, sumida en sus pensamientos. Estaba sentada en el sofá, mirando un punto fijo en la pared, mientras su mente daba vueltas. ¿Cómo se supone que le diga a Brith? ¿Qué va a hacer él con esta noticia? ¿Cambiará algo?
Estaba tan absorta en sus pensamientos que no escuchó cuando Brith entró a la sala. Él la saludó, pero al no obtener respuesta, frunció el ceño.
"¿Otra vez ignorándome? "dijo, con un tono de molestia evidente.
Brihana lo miró, aturdida, c