La mañana comenzó con un estallido en las redes sociales. Sofía había lanzado su bomba: una serie de fotos cuidadosamente seleccionadas, tomadas por la criada, que mostraban momentos íntimos entre ella y un hombre cuya identidad había sido estratégicamente ocultada.
En una de las imágenes, se veía una mano masculina ajustando su corbata; en otra, la silueta de un beso robado, y finalmente, una foto que mostraba su incipiente panza de embarazo, acompañada de la leyenda: "El amor verdadero siempre